De los penaltis y la roja de Le Normand al rescate de Giuliano: un Atlético-Villarreal de locura

0
atletico-simeone

Atlético de Madrid y Villarreal empataron 2-2 en un partido que terminó convirtiéndose en una auténtica montaña rusa. Los rojiblancos se adelantaron por medio de Marc Pubill, pero el Villarreal encontró sus dos goles desde el punto de penalti y Le Normand terminó expulsado en la acción que parecía dejar sentenciado al equipo de Simeone. Con diez jugadores y 1-2 por debajo, apareció Giuliano para rescatar un punto y hacer explotar al Metropolitano.

El Atlético-Villarreal necesitó una primera mitad para coger temperatura, pero después del descanso ocurrió prácticamente de todo. Dos equipos Champions se encontraron en el Metropolitano y terminaron ofreciendo un partido mucho más accidentado de lo que habían mostrado durante los primeros 45 minutos.

El primero en golpear fue el Atlético. Marc Pubill apareció en el minuto 59 para hacer el 1-0 y encender a un Metropolitano que veía cómo su equipo conseguía ponerse por delante en un encuentro tremendamente igualado. Parecía el momento perfecto para que los rojiblancos intentaran controlar la situación y aprovechar el impulso de jugar en casa, pero el Villarreal tardó muy poco en responder.

Dos penaltis cambian completamente el partido

El primer gran problema para el Atlético llegó después de una acción de Hjulmand sobre Buchanan dentro del área. El árbitro señaló penalti y Gerard Moreno asumió la responsabilidad para colocar el 1-1. El partido volvía a empezar, aunque la situación todavía iba a complicarse muchísimo más para los de Simeone.

La acción decisiva llegó poco después. Mikautadze buscó el área rojiblanca y Le Normand terminó empujando al delantero del Villarreal. Tras la revisión de la jugada, la decisión fue especialmente dura para el Atlético: penalti y tarjeta roja directa para el central. Los rojiblancos no solamente concedían una segunda pena máxima, sino que además tendrían que afrontar el tramo final con un jugador menos.

Mikautadze convirtió desde los once metros y puso el 1-2. En muy poco tiempo, el Atlético había pasado de estar por delante en el marcador a encontrarse perdiendo y en inferioridad numérica. El Villarreal tenía el partido exactamente donde quería y el Metropolitano comenzaba a asumir que la tarde podía terminar con la primera derrota rojiblanca de la temporada.

Giuliano aparece cuando peor estaba el Atlético

Sin embargo, el Atlético se negó a entregar el partido. Con diez jugadores y muy poco que perder, los de Simeone se lanzaron hacia delante mientras el encuentro iba perdiendo cualquier tipo de control. El Villarreal tenía espacios para sentenciar, pero los rojiblancos encontraron en el empuje del Metropolitano una última oportunidad para buscar el empate.

Y apareció Giuliano Simeone. Álex Baena encontró la posibilidad de generar peligro y Giuliano convirtió el 2-2 en el minuto 85, provocando una de las grandes explosiones de la tarde en el Metropolitano. El Atlético había conseguido regresar a un encuentro que apenas unos minutos antes parecía completamente perdido.

El gol volvió a mostrar por qué Giuliano está consiguiendo conectar de una manera tan especial con la afición rojiblanca. Puede tener días mejores o peores con el balón, pero su intensidad y su manera de competir cada acción encajan perfectamente con aquello que históricamente ha reclamado el Metropolitano. Esta vez, además, toda esa energía terminó acompañada por algo decisivo: un gol que valía un punto.

Un empate que termina sabiendo mejor de lo esperado

El 2-2 no era seguramente el resultado que Simeone imaginaba antes del partido. El Atlético afrontaba su segundo encuentro consecutivo en el Metropolitano y tenía la oportunidad de comenzar la temporada con dos victorias. Desde ese punto de vista, dejarse dos puntos en casa no puede considerarse el escenario ideal.

Pero resulta imposible analizar el empate sin tener en cuenta cómo se produjo. El Atlético tuvo que sobrevivir a dos penaltis, terminó jugando con diez después de la expulsión de Le Normand y llegó al tramo final perdiendo 1-2 ante un Villarreal que tenía prácticamente todo a su favor.

Por eso el punto terminó teniendo otro sabor. No hubo victoria, pero sí una reacción cuando el partido estaba prácticamente perdido. Y entre los penaltis, la roja, la tensión y un Metropolitano completamente encendido, apareció finalmente el futbolista que mejor entendió lo que necesitaba aquel momento.

Giuliano Simeone salió al rescate y evitó que una tarde de locura terminara en derrota.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *