El Real Madrid gana pero todavía no juega: Espí rescata el estreno de Mourinho
Foto: Real Madrid
El Real Madrid comenzó la segunda etapa de José Mourinho con una victoria por 1-2 ante el Espanyol, pero dejó muchas más dudas de las que refleja el resultado. Bellingham adelantó a los blancos, Calatrava empató para los pericos y Carlos Espí apareció en el minuto 90 para evitar que el estreno liguero de Mourinho terminara en empate.
El Real Madrid ya tiene sus primeros tres puntos. Probablemente sea la mejor noticia que puede sacar de su visita al RCDE Stadium. El equipo de José Mourinho consiguió imponerse por 1-2 al Espanyol en su primer partido de LaLiga, pero estuvo muy lejos de ofrecer una actuación convincente. Hubo momentos buenos, especialmente durante el inicio, pero también largos periodos en los que al Madrid le costó muchísimo generar fútbol pese a la enorme cantidad de talento que tenía sobre el césped. Mourinho empieza ganando. El trabajo que tiene por delante, sin embargo, también quedó bastante claro.
Bellingham abrió el camino
El Madrid comenzó bien y encontró rápidamente el premio. Una falta lateral lanzada por Arda Güler terminó con Jude Bellingham imponiéndose por arriba para marcar de cabeza el primer gol oficial de la nueva etapa de Mourinho. El 0-1 parecía colocar el encuentro en el escenario perfecto para los blancos. Tenían ventaja, controlaban el balón y el Espanyol apenas conseguía amenazar a Courtois.
Pero poco a poco el partido empezó a cambiar. El conjunto de Manolo González fue ganando metros hasta encontrar el empate en el minuto 30. Una buena acción colectiva terminó con Javi Hernández poniendo el balón para que Álex Calatrava batiera a Courtois y colocara el 1-1. A partir de ahí, al Madrid le costó mucho más de lo esperado.
Muchos nombres, poco juego
Mourinho colocó juntos a Bernardo Silva, Valverde, Bellingham, Arda Güler, Vinicius y Mbappé. Una acumulación de talento enorme que, al menos por ahora, todavía no se traduce en un equipo capaz de atacar con continuidad.
El Madrid tuvo balón, pero demasiadas posesiones terminaron sin conseguir desordenar realmente al Espanyol. Faltó velocidad en la circulación, aparecieron pocas conexiones entre sus grandes futbolistas y durante algunos tramos el equipo pareció esperar que una acción individual solucionara el problema.
Hubo ocasiones. Dmitrovic tuvo que intervenir ante un cabezazo de Bellingham y Valverde se encontró con el poste en la segunda mitad. Pero pasaban los minutos y el 1-1 seguía ahí.
Mourinho recurrió al banquillo. Entraron Diomande, Cucurella, Camavinga, Alexander-Arnold y Carlos Espí buscando una solución que no terminaba de aparecer. Hasta que apareció el menos esperado.
Carlos Espí al rescate
Carlos Espí entró en el minuto 79 y necesitó poco más de diez minutos para convertirse en el protagonista de la noche. Cuando el partido entraba ya en el minuto 90, Mbappé consiguió progresar dentro del área y la jugada terminó dejando un balón que Espí aprovechó para marcar el 1-2.
Primer partido oficial con el Real Madrid y primer gol. El delantero, que ya había dejado buenas sensaciones durante la pretemporada, necesitó muy pocos minutos de competición para demostrar exactamente por qué Mourinho quería disponer de un delantero de sus características.
Mientras todas las miradas estaban sobre Mbappé, Vinicius, Bellingham o los grandes fichajes del verano, fue Carlos Espí quien terminó resolviendo el primer problema serio de la temporada.
Ganar mientras se aprende a jugar
Es demasiado pronto para hacer juicios definitivos. Este era el primer partido oficial de un entrenador nuevo, con varios fichajes directamente en el once y futbolistas que todavía necesitan tiempo para conocerse.
Pero precisamente por eso el encuentro sirve como primera referencia. El Madrid tiene muchísimo talento. Lo que todavía no tiene es un funcionamiento colectivo acorde con ese talento.
Mourinho tendrá que encontrar la manera de conectar mejor a sus futbolistas ofensivos, aumentar el ritmo con balón y conseguir que el equipo genere peligro sin depender constantemente de acciones individuales o del balón parado. La ventaja es que podrá trabajar sobre todos esos problemas después de haber ganado. Y eso cambia mucho las cosas.
El Espanyol estuvo muy cerca de conseguir un punto y obligó al Madrid a sufrir hasta el último momento. Carlos Espí apareció cuando el empate parecía inevitable y permitió que Mourinho regresara a LaLiga exactamente como quería: ganando.
