La expulsión de Yuri arruina el estreno de Terzic: ¿era realmente roja?
El primer partido oficial de Edin Terzić al frente del Athletic cambió por completo a los once minutos. Soto Grado expulsó directamente a Yuri Berchiche por derribar a Miguel Sierra cuando avanzaba hacia la portería de Unai Simón. El Sevilla terminó ganando 1-3, pero la acción que condicionó el encuentro deja una pregunta: ¿existía realmente una ocasión manifiesta de gol que justificara la roja?
Edin Terzić había esperado durante todo el verano este momento. Después de semanas de pretemporada, entrenamientos y pruebas, este sábado llegaba por fin su primer partido oficial como entrenador del Athletic. San Mamés, el comienzo de Aste Nagusia y el Sevilla como rival componían un escenario perfecto para presentar ante su nueva afición el equipo que llevaba semanas construyendo.
El problema es que el partido que había preparado duró apenas once minutos. Una pérdida del Athletic terminó dejando a Miguel Sierra avanzando hacia la portería. Yuri Berchiche trató de impedir su progresión y derribó por detrás al futbolista sevillista. Soto Grado no dudó y sacó directamente la tarjeta roja.
El Athletic se quedaba con diez cuando prácticamente acababa de empezar el encuentro. Cuatro minutos después, Oso marcaba el 0-1. La presentación del nuevo Athletic había terminado antes incluso de que pudiera empezar realmente.
Once minutos y todo el plan a la basura
Una expulsión tan temprana modifica prácticamente cualquier planteamiento. Terzić había preparado un partido de once contra once, con una determinada presión, una estructura con balón y unos mecanismos trabajados durante la pretemporada. A partir de la roja, todo aquello pasó a un segundo plano.
El Athletic tuvo que reorganizarse para jugar cerca de ochenta minutos en inferioridad. Aun así, consiguió tener fases de dominio y generar ocasiones, pero el escenario ya no tenía nada que ver con el previsto.
El Sevilla supo aprovecharlo. Después del 0-1 de Oso llegaron los goles de Ejuke e Isaac Romero durante la segunda mitad. Aitor Paredes recortó posteriormente la diferencia, pero el 1-3 terminó convirtiendo el estreno de Terzić en una derrota.
El resultado queda registrado. La pregunta es cuánto podemos aprender realmente del nuevo Athletic después de haberlo visto únicamente once minutos en igualdad numérica.
¿Por qué Soto Grado expulsó a Yuri?
La clave para entender la decisión arbitral está en determinar si la acción de Yuri evitaba una ocasión manifiesta de gol.
No se discute tanto la existencia del contacto. Yuri empuja por detrás a Sierra y existe una infracción. La discusión está en cuál debía ser el castigo.
Para determinar si una falta evita una ocasión manifiesta de gol no basta simplemente con que sea el último defensor. Ese concepto, utilizado habitualmente para explicar este tipo de acciones, simplifica demasiado la norma.
🟥 La 𝐞𝐱𝐩𝐮𝐥𝐬𝐢𝐨́𝐧 a Yuri Berchiche.
El arbitro le muestra la tarjeta roja al jugador del Athletic Club por el agarrón sobre Miguel Sierra.#LALIGAEASPORTS #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/cUp9h6WKqy
— Movistar Plus Deportes (@MPlusDeportes) August 22, 2026
Hay que valorar diferentes elementos: la distancia entre la acción y la portería, la dirección en la que se desarrolla la jugada, la posición y posibilidad de intervención del resto de defensores y, especialmente en esta acción, la probabilidad de que el atacante pudiera controlar el balón.
Soto Grado interpretó que Sierra se marchaba hacia la portería y que Yuri evitaba una ocasión clara. Por eso enseñó la roja directa.
Pero existe otra interpretación.
La clave está en el control del balón
El exárbitro internacional Iturralde González considera que la acción no debía terminar en expulsión. Su argumento se centra precisamente en uno de los criterios fundamentales para considerar una ocasión manifiesta de gol: Sierra todavía no tenía controlado el balón.
El futbolista del Sevilla avanzaba hacia una posición peligrosa, pero todavía tenía que hacerse con la pelota antes de poder encarar a Unai Simón.
Según esa interpretación, existe falta de Yuri, pero no puede asegurarse que el atacante tuviera una ocasión manifiesta de gol. La sanción adecuada habría sido, por tanto, tarjeta amarilla.
Ahí está realmente el debate. No se trata de decidir si Yuri toca o no a Sierra, sino de determinar qué posibilidades reales tenía el sevillista de controlar la pelota y continuar solo hacia la portería si no hubiera recibido el contacto.
El árbitro entendió que eran suficientes. Otros consideran que no.
El VAR mantuvo la decisión
La acción fue revisada y la expulsión se mantuvo. Eso significa que desde el VAR no se consideró que existiera un error claro y manifiesto que justificara cambiar la decisión tomada sobre el césped.
Y aquí entra una de las particularidades de este tipo de jugadas. No estamos ante una cuestión completamente objetiva como determinar si un futbolista está dentro o fuera del área. Hay elementos interpretativos.
¿Tenía Sierra una posibilidad suficientemente clara de controlar el balón? ¿Su trayectoria le llevaba directamente hacia portería? ¿Podía intervenir algún otro defensor?
Dependiendo de cómo se respondan esas preguntas, la misma acción puede pasar de una amarilla a una expulsión.
Soto Grado vio lo segundo.
Cuatro minutos después llegó el castigo
La importancia de la decisión se multiplicó casi inmediatamente. En el minuto 15, apenas cuatro después de la expulsión, el Sevilla consiguió adelantarse. Unai Simón recibió la presión de Robbie Ure, falló en la salida y Oso aprovechó el error para marcar.
También hubo protestas en esa acción por una posible falta sobre el guardameta, aunque en este caso el análisis arbitral posterior apunta en dirección contraria: la carga de Ure fue considerada legal.
En cuestión de cuatro minutos, el Athletic pasó de estrenar entrenador con un San Mamés expectante y un 0-0 en el marcador a encontrarse con diez futbolistas y perdiendo. El partido había cambiado completamente.
Una derrota de la que resulta difícil sacar conclusiones
El 1-3 pertenece ya a la clasificación. El Sevilla suma seis puntos de seis y el Athletic comienza la temporada con una derrota en casa. Pero para valorar el estreno de Terzić conviene separar resultado y contexto.
El técnico alemán apenas pudo mostrar durante once minutos el equipo que había preparado. A partir de ahí tuvo que gestionar una situación completamente diferente, asumir riesgos y reconstruir su planteamiento sobre la marcha. Eso no significa que la expulsión explique todo lo ocurrido. El Athletic cometió errores importantes después, el Sevilla fue mucho más efectivo y la inferioridad numérica tampoco obliga a conceder tres goles. Pero sí condicionó decisivamente el partido.
Y precisamente por eso la discusión sobre la roja tiene importancia. Yuri cometió falta. Eso ofrece pocas dudas. La cuestión es si Miguel Sierra tenía realmente una ocasión manifiesta de gol. Soto Grado entendió que sí; otros análisis arbitrales consideran que, al no tener todavía controlado el balón, la acción debía quedarse en amarilla. Nunca sabremos qué habría ocurrido once contra once.
Lo único seguro es que el primer Athletic de Edin Terzić que todos esperaban ver este sábado duró solamente once minutos. Después de la roja a Yuri comenzó otro partido completamente diferente.
