Mourinho empieza su nuevo Real Madrid en el lugar que perdió su última Liga

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Foto: Real Madrid

José Mourinho vuelve a sentarse este sábado en el banquillo del Real Madrid en un partido oficial trece años después. El destino ha querido que su segunda etapa comience en el campo del Espanyol, el mismo escenario donde en mayo de 2013 un empate dejó al conjunto blanco sin opciones matemáticas de revalidar el título y convirtió al Barcelona en campeón de Liga.

Hay lugares a los que el fútbol decide hacerte volver. José Mourinho abandonó España en 2013 después de tres temporadas intensas al frente del Real Madrid y este sábado comenzará una segunda etapa que parecía difícil de imaginar entonces. Lo curioso es dónde lo hará.

El RCDE Stadium será el escenario del primer partido oficial del nuevo Real Madrid de Mourinho. Y ese mismo césped guarda uno de los últimos recuerdos ligueros de su primera etapa: allí terminó matemáticamente la defensa de la Liga conquistada un año antes.

Fue el 11 de mayo de 2013. El Real Madrid visitaba al Espanyol todavía con posibilidades matemáticas de alcanzar al Barcelona, aunque el campeonato estaba prácticamente decidido. Un empate por 1-1 terminó definitivamente con cualquier opción blanca y proclamó campeón al equipo de Tito Vilanova.

Stuani, Higuaín y una Liga que se escapó definitivamente

Aquel Real Madrid llegó a Cornellà en un momento completamente diferente al actual. Mourinho afrontaba las últimas semanas de una etapa que se había ido deteriorando después de haber alcanzado su punto más alto un año antes con aquella Liga de los 100 puntos.

El Espanyol se adelantó por medio de Christian Stuani en la primera mitad y Gonzalo Higuaín consiguió empatar después del descanso. No hubo remontada. El 1-1 dejó al Madrid a siete puntos del Barcelona cuando solamente le quedaban dos encuentros por disputar y entregó matemáticamente el campeonato al conjunto azulgrana.

También quedan pequeñas fotografías de aquel día que explican el momento que vivía el Madrid. Cristiano Ronaldo comenzó en el banquillo, Pepe se quedó fuera de la convocatoria en medio de las tensiones de aquellas últimas semanas y Mourinho ya tenía la vista puesta también en la final de Copa del Rey que debía disputar pocos días después contra el Atlético de Madrid.

Era el final de algo. Trece años después, el mismo estadio representa exactamente lo contrario.

Del final de 2013 al comienzo de 2026

Mourinho regresa a un Real Madrid muy diferente del que dejó. También él es un entrenador diferente. Han pasado trece años, numerosos banquillos y cientos de partidos desde aquella primera etapa, pero la exigencia que encontrará es prácticamente la misma.

El portugués vuelve después de dos temporadas del Real Madrid sin los grandes títulos que persigue cada año y con el encargo de recuperar la competitividad de un equipo que necesita volver a reconocerse. En su primera comparecencia antes del comienzo de Liga, Mourinho insistió especialmente en el compromiso colectivo y dejó claro que las decisiones sobre quién juega y quién no formarán parte del día a día desde el primer momento.

También tendrá que resolver cuestiones futbolísticas importantes. Encontrar el equilibrio para juntar a futbolistas como Kylian Mbappé, Vinicius y Jude Bellingham es uno de los grandes retos que tendrá por delante. Mourinho asegura que existe una manera de hacerlo sin necesidad de construir el equipo alrededor de un único jugador.

Pero todo lo que pueda ser este Madrid pertenece todavía al terreno de las hipótesis. La pretemporada ha servido para trabajar y probar. Esta noche empiezan los puntos.

Un debut con poco margen para detenerse

El estreno llega además después de una situación poco habitual. El Real Madrid no disputó la primera jornada porque su encuentro fue aplazado tras la participación de varios de sus jugadores en las últimas fases del Mundial. Por eso, mientras otros equipos ya han empezado a competir, el Madrid jugará esta noche su primer partido oficial de la temporada.

Y tendrá que recuperar rápidamente el tiempo perdido. El encuentro frente al Espanyol será el primero de tres partidos en ocho días, un comienzo comprimido que obligará al nuevo entrenador a gestionar la plantilla prácticamente desde el primer momento.

Enfrente tampoco encontrará a un equipo esperando simplemente a ver qué ocurre. El Espanyol ya ha competido y llega después de comenzar su Liga con una contundente victoria por 3-0 ante el Levante. El equipo de Manolo González tendrá además el apoyo de un RCDE Stadium que sabe perfectamente lo que significa recibir al Real Madrid.

El fútbol devuelve a Mourinho al mismo lugar

Cuando Mourinho estuvo por última vez allí como entrenador madridista, su equipo salió del estadio sabiendo que la Liga ya tenía otro campeón. Aquella noche pertenecía al final de una relación que terminaría pocas semanas después.

Este sábado no habrá ningún título esperando al terminar los noventa minutos. Apenas habrá tres puntos en juego y todavía quedará prácticamente una temporada entera por delante.

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