Ramis debuta en primera a los 56 años y lo hace con una semana de máxima exigencia
Luis Miguel Ramis ha tenido que esperar hasta los 56 años para dirigir su primer partido como entrenador en Primera División. Lo hará este lunes al frente de Osasuna y delante de El Sadar ante el Levante. El estreno llega además en unas circunstancias poco habituales: el aplazamiento del encuentro ante el Celta ha comprimido el calendario rojillo y obliga al nuevo técnico a afrontar tres partidos en apenas unos días prácticamente nada más comenzar su etapa en Pamplona.
Luis Miguel Ramis lleva muchos años sentado en los banquillos del fútbol español. Ha dirigido en Segunda División, ha vivido proyectos con diferentes objetivos y conoce perfectamente la presión que rodea a un entrenador profesional. Sin embargo, todavía le faltaba una experiencia.
Dirigir en Primera. Ese momento llegará este lunes en El Sadar. A los 56 años, Ramis se estrenará en la máxima categoría como entrenador de Osasuna y lo hará precisamente delante de una afición que también tiene ganas de descubrir cómo será el nuevo proyecto rojillo.
El estreno estaba previsto para la pasada jornada ante el Celta, pero los problemas con el césped de Balaídos provocaron el aplazamiento del encuentro. La espera para Ramis se ha prolongado unos días más y, de paso, ha provocado que Osasuna comience la temporada de una manera bastante diferente a la imaginada.
Un debut que llevaba muchos años esperando
Ramis conoce perfectamente la Primera División como futbolista. Su carrera le permitió vestir, entre otras, las camisetas del Real Madrid, Tenerife, Sevilla y Deportivo de La Coruña. Desde el banquillo, sin embargo, su camino ha sido mucho más largo hasta alcanzar la máxima categoría.
Ha pasado por el Real Madrid Castilla, Almería, Albacete, Tenerife, Espanyol y Burgos antes de recibir la oportunidad de dirigir a Osasuna. Una trayectoria construida principalmente en Segunda que encuentra ahora un nuevo escalón.
No llega además a Pamplona simplemente para vivir la experiencia. Osasuna viene de años de estabilidad en Primera y Ramis asume un equipo acostumbrado a competir con personalidad en la categoría. El reto será mantener esa competitividad mientras introduce sus propias ideas.
El entrenador ya ha dejado bastante claro qué espera de su equipo. Quiere un Osasuna que «compita al límite», una declaración que probablemente encaje bastante bien con aquello que tradicionalmente espera El Sadar de los suyos.
De no jugar a tener el calendario comprimido
El aplazamiento del partido de Balaídos tiene una consecuencia inmediata. Osasuna ha pasado de tener que esperar para comenzar LaLiga a encontrarse prácticamente de golpe con una acumulación de encuentros.
Primero llegará el Levante. Después habrá que recuperar el encuentro frente al Celta y posteriormente volverá a aparecer el compromiso correspondiente al fin de semana. Una situación especialmente incómoda teniendo en cuenta que estamos todavía en agosto y que muchos futbolistas continúan buscando su mejor ritmo competitivo.
Ramis tendrá así que gestionar esfuerzos prácticamente desde su primera semana oficial al frente del equipo. Las rotaciones, que normalmente empiezan a adquirir importancia cuando aparecen las competiciones europeas o avanza la temporada, pueden convertirse inmediatamente en una necesidad.
El propio técnico ha reconocido que la situación no es la ideal. Apenas ha comenzado el campeonato y Osasuna ya tendrá que pensar no solamente en ganar, sino también en cómo repartir minutos para evitar que la acumulación pase factura.
El Sadar será el punto de partida
Antes de pensar en todo lo que viene después está el Levante. Y Ramis tendrá al menos una circunstancia a favor para vivir su estreno: comenzará delante de su gente.
El Sadar será el escenario de su primer partido como entrenador de Primera y también del primer encuentro oficial del nuevo Osasuna. Después de una pretemporada destinada a introducir conceptos y conocer mejor a la plantilla, llega por fin el momento de comprobar cómo se traslada todo eso a la competición.
Enfrente aparecerá además un Levante necesitado de reaccionar después de comenzar la temporada con una dura derrota. No parece precisamente el contexto adecuado para esperar un rival dispuesto a facilitar el estreno.
Ramis lleva muchos años recorriendo campos de Segunda División esperando una oportunidad como esta. Finalmente ha llegado a los 56 años y de una manera bastante particular.
Primero tuvo que esperar porque Osasuna no pudo debutar en Balaídos. Ahora prácticamente no tendrá tiempo para detenerse. Ramis se estrena en Primera y lo hace entrando directamente en una de las semanas más exigentes que podía imaginar para comenzar su aventura en El Sadar.
